Duración de los Huracanes o Tifones
Los huracanes pueden prolongar su duración hasta dos o tres semanas. Cuando nacen en los océanos tropicales, con determinadas condiciones climáticas, es cuando se dirigen hacia el Oriente, con la corriente oriental de las copas superiores desviándose hacia el polo; es aquí cuando en la zona de las corrientes hay mayor concentración de masas de aire frio, que se encargan de transformar el ciclón cálido en ciclones con frente cálido y un frente frío. Al llegar a tierras continentales, la componente del viento que penetra en el centro de baja presión aumenta debido al rozamiento contra el suelo, aumentando así también el movimiento de ascenso, lo que ocasiona el relleno del ciclón y presenta lluvias catastróficas.
Se pueden apreciar las perturbaciones de los fenómenos meteorológicos desde el este, en el siguiente orden: primero se aprecia la aparición de amplios bancos de altos cirros que vienen varios kilómetros adelante del ciclón; luego se aprecia cómo se aproxima el frente cálido, se ve cómo las nubes pierden altura y aumentan su densidad, desciende también la presión y se produce un marcado cambio de dirección y aumenta la fuerza del viento, el cual está girando de izquierda a derecha; además, se aprecia un aumento de la temperatura, y por último, cuando el frente se empieza a alejar, se presenta una estabilización de la presión, un intempestivo cambio en la dirección del viento, que comienza a circular de derecha a izquierda, y se presenta un cese de lluvias. Mientras en el sector cálido la estabilidad de la masa de aire determina el tiempo; sin embargo, aquí los cambios revisten poca importancia, se aprecia escasa lluvia, temperatura moderada y poca visibilidad. Muy cerca del frente frío de la rapidez de traslación, así como de la velocidad del movimiento, dependen en parte las condiciones del tiempo.
Se desarrollan también las corrientes de chorro sobre la zona frontal, en donde los contrastes térmicos son muy marcados, principalmente en la media y la alta troposfera. Estas corrientes son más intensas mientras mayor sea la diferencia de temperaturas entre las masas de aire en contacto. Las largas estrías de nubes a mediana y gran altura, así como una nubosidad moderada en las capas inferiores, son la principal característica de este fenómeno dentro del cual el viento alcanza velocidades entre 300 y 400 kilómetros por hora. La trayectoria de estas masas genera variaciones en la presión, y conforma ciclones y anticiclones en las zonas frontales, afectando el ámbito climático.
Origen de los Huracanes
El origen de los huracanes se presenta en los mares calientes, en el momento en que se halla una capa de aire húmedo sobre el nivel de las aguas, alcanzando la superficie marina una temperatura máxima, y alcanza su máximo punto cuando un sistema divergente en las capas superiores se coloca por encima de otro sistema convergente en la base; aquí es donde se crea un vértice o torbellino, el cual acumula gran violencia; al comienzo el huracán se asemeja a un gran temporal, diferenciado por su evolución sobre el mar, lo que le genera una inmensa fuente de humedad y condensación, además de una gran rapidez de acceso de las masas al interior del mismo.
Al alcanzar su máximo desarrollo, la disminución de la presión en su núcleo queda limitada, pero amplía sustancialmente el área afectada por los vientos fuertes y las precipitaciones, logrando una extensión que sobrepasa los 300 kilómetros de diámetro.
Su debilitamiento comienza cuando entran al continente sobre tierra firme, donde el aire caliente y húmedo es menor o cuando su fuente de energía se ve reducida o disminuye, o cuando su desplazamiento los lleva a altas latitudes, donde las aguas oceánicas son más frías, ya que entre menor sea la cantidad de vapor de agua disponible, menor es también el transporte de calor.
Huracanes tropicales o Tifones
Conocidos además como tifones o ciclones, estos huracanes tropicales se originan principalmente en las últimas semanas del verano y durante el otoño, y su aparición se lleva a cabo en las zonas tropicales oceánicas localizadas entre los 5 y los 10 grados de latitud; sin embargo, acerca de sus fases iniciales hay poca información.
La principal característica de este ciclón se aprecia en las violentas temperaturas acompañadas de vientos de más de 200 kilómetros por hora, que en el hemisferio norte gira de derecha a izquierda y en torno a una zona llamada ojo de huracán; en sus límites, el huracán presenta un grupo de nubes muy denso que se llama muralla o muro de nubes, el cual se prolonga hasta el limite superior de la troposfera.
En el mar, un huracán retarda su movimiento debido al rozamiento sobre la superficie del agua, disminuyendo también la fuerza centrífuga y el ojo es de menores dimensiones que los de mayor altura; su forma general se asemeja a la de un embudo.
